domingo, 22 de noviembre de 2015

Siesta


266_ Sesteaba el minino aprovechando el calorcillo de la tibia mañana.
Con oído tan fino, ¿quién se acercaba más sin ahuyentarlo?
Se atisbaban unos bonitos ojos verdes.



1 comentario:

Bird Joss dijo...

Precioso gato, misterioso e individual, dos cualidades que admiro.

Un abrazote.